ANA-SALVADOR

“Trato a la sandalia más como a una joya que como a un calzado”

De una actividad de ocio brotó la marca Ángel de la Guarda. Ana Salvador, fundadora de la firma, concibió la enseña tras realizar diversos talleres de producción de calzado en los que participó con el fin de evadirse y relajarse después de acabar su jornada laboral. “Fue durante esos cursos cuando descubrí un mundo que me fascinó”, apunta la creadora. A partir de ese instante comienza su trayectoria como diseñadora de calzado. Formada en márketing y comunicación, Ana Salvador atribuye esa parte creativa de su carácter a su madre que contaba con un taller de alta costura. “De pequeña le acompañaba a ver muestrarios. Recuerdo estar siempre rodeada de brocados, bordados, rasos y sedas”. Un legado que indudablemente ha marcado el proceso de fabricación de las sandalias Ángel de la Guarda. “En el taller producimos siguiendo las tradiciones de los artesanos medievales: el cuero; el bordado; el brocado…”.

¿Cuándo comienza su trayectoria en el sector del calzado?
Hace apenas 5 años, y todo comenzó como una alternativa para relajarme después del trabajo. Empecé a hacer talleres para poder diseñar mis propias sandalias y fue en ese momento cuando descubrí un mundo que me fascinó.

¿Qué le llevó a decantarse por este sector?
De la necesidad, virtud… Con 14 años tuve un accidente de moto y me destrocé la pierna… No me podía poner las sandalias que me gustaban pero no me resignaba a tener que ir siempre con ugly shoes o con modelos ortopédicos. Ya entonces compraba sandalias y zapatos y los rediseñaba para que se adaptasen a mi pie.

¿Cuáles han sido las etapas más importantes que recuerda en su trayectoria como diseñadora?
Acabo de llegar… creo que aún estoy en la primera etapa…

¿Dónde realizó sus estudios o formación, y para qué marcas trabajó antes de comenzar a diseñar sus propias colecciones?
No me formé como diseñadora. Más bien, siempre estuve al otro lado.. en la creación y comunicación de marcas. Me formé en marketing y comunicación. Dirigí campañas y proyectos en diferentes sectores y fui directora del Máster de Branding en Elisava. Pero, nunca trabajé como diseñadora.
Creo que mi parte creativa nació en el taller de alta costura de mi madre. De pequeña le acompañaba a ver muestrarios. Recuerdo estar siempre rodeada de brocados, bordados, rasos y sedas.

¿Cómo recuerda sus primeros pasos en solitario?
Cuando miro atrás, pienso que no sé cómo lo conseguí. No tenía ni idea del mundo en el que me metía. En mi vida había trabajado en moda, y aún menos diseñando colecciones de sandalias.
Lo único que tenía muy, muy claro, era que quería hacer sandalias súper cómodas pero que además fuesen bonitas, elegantes, sexys… Quería romper con la idea de que la comodidad está reñida con la belleza.
Entonces decidí poner en práctica aquello que siempre había estado haciendo para los demás: construir mi propia marca, Ángel de la Guarda.
Entre reuniones y cenas de amigos nació Ángel de la Guarda- (el que nos cuida). Una ex-alumna creó el logotipo; una amiga redactó los textos; mi pareja hizo las fotos y mis amigas pusieron las piernas!. De allí a Première Classe París, a presentar la colección. Si no gustaba, a casa y volver a empezar. Pero encantó… Aún se me pone la piel de gallina. Era septiembre de 2015.

¿Desde que comenzó hasta ahora cuáles son los principales cambios que ha experimentado su trabajo como diseñadora?
Pocos cambios. Intento mantener la esencia de Ángel de la Guarda, mantener mi estilo. Quizás ahora me atrevo a complicarme un poquito más la vida cuando concibo los diseños: trato a la sandalia como a una joya más que como un calzado.

¿Cómo definiría los zapatos que diseña?
“Cóoomodos”, diferentes, artesanos y coloristas.

¿Para qué tipo de persona diseña?
Para la mujer coqueta, que le gusta verse guapa de los pies a la cabeza.

¿Cuáles son tus fuentes de inspiración a la hora de hacer un diseño?
Los colores, me fascina la combinación de colores, y las formas geométricas.

¿Cuáles son los principales materiales que utiliza y cómo idea la combinación de los mismos?
La piel, la rafia, el yute y las pasamanerías. Juego con ellas, voy probando combinaciones. Soy muy artesana. Nunca dibujo. Corto, pego, coso hasta que encuentro el filón. A partir de ese instante, comienzo a fijarme más en las medidas, proporciones y grosores adecuados para cada material y le busco el patrón o diseño que creo que le encaja a la “fantasía”.

¿A qué propiedad de sus diseños le da más importancia?
A que estilicen.

¿Cuáles son sus referentes en el mundo del diseño, y concretamente en el diseño de zapatos?
Armani, Hanibal Laguna, Caprile en cuanto a diseño. Y Blahnik, Mascaró, Pons Quintana por lo que respecta a los zapatos.

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