“Aumenta la población interesada en las formas de producción lentas, alejadas del consumismo impulsivo”

Filosofía: “Calzado funcional para hombre y para mujer de diseño exclusivo, realizado con materiales nobles. Una apuesta por la pequeña producción y la alta calidad del producto. Mis primeras creaciones revisan modelos clásicos, con algunos guiños divertidos y contemporáneos, motivados por la elección de las pieles y los colores”.

Fabricación: “Los zapatos se realizan artesanalmente en mi taller. Todos los procesos son manuales y por tanto la producción es muy limitada. Cada zapato es único y no existen procesos seriados o mecanizados”.

¿Qué motivos le llevó a decantarse por la creación y el diseño de zapatos de piel?
Considero que el zapato es una prenda de gran complejidad, que debe conjugar belleza, calidad, durabilidad y confort. Indudablemente, sentir como la piel se va transformando en ese objeto es un reto muy emocionante para mí.

¿Cuándo comienza su andadura la marca?
Después de mi formación, tenía la ilusión de poner en práctica lo aprendido y continuar trabajando con mis clientes, por este motivo abrí mi taller de zapatería a medida.

¿Cómo fue su formación y dónde?
Me formé como aprendiz durante tres años al lado del maestro zapatero Josep Cunillera en su taller de calzado a medida en Barcelona. Después continué un año más desarrollando diferentes propuestas y creaciones junto al maestro.

¿Cuál es la filosofía y los principios de la marca?
Vestir los pies desde una visión clásica de la zapatería. Siento predilección por las líneas sencillas y por el uso de materiales nobles que lucen en todo su esplendor, y de forma natural, sobre volúmenes elegantes que hacen que el zapato aporte personalidad pero sin estridencias.

¿Cuáles han sido las etapas más importantes que recuerda desde que comenzó su trayectoria en el sector?
Realmente, cada par de zapatos que me encargan lo considero una etapa importante porque es el momento en el que llega el compromiso con el cliente, o lo que es lo mismo, la responsabilidad por la confianza depositada y la satisfacción de dejar tu impronta y personalidad en las creaciones.

¿Cómo se lleva a cabo el proceso de producción de sus zapatos? ¿Y dónde?
Los zapatos se realizan artesanalmente en mi taller. Todos los procesos son manuales y por tanto la producción es muy limitada. Cada zapato es único y no existen procesos seriados o mecanizados. En primer lugar se toman medidas al cliente, y conversamos sobre sus gustos, necesidades, hábitos, estilo… Con toda esa información se valoran diferentes propuestas, ya que en muchos casos el cliente viene sin una idea clara de lo que desea, y a partir de ese instante vamos perfilando hasta llegar a la mejor propuesta. En otros casos, el cliente tiene claro el tipo de modelo y características y desarrollamos en conjunto otros detalles. Cada cliente es único y cada par de zapato también.

¿Qué características especiales ha de tener un zapato de piel?
Calidad, personalidad, confort, versatilidad, atemporalidad… Para mí el buen envejecimiento de un zapato es fundamental, con el tiempo se adapta, lo haces tuyo, las señales del uso me parecen un plus añadido.

¿Qué ventaja y beneficios proporciona al consumidor un zapato hecho a mano?.
Principalmente la garantía de que es exclusivo, confeccionado al gusto del consumidor. Los materiales, así como todos los detalles, se eligen valorando necesidades y criterios totalmente personales, e incluso se pueden solventar pequeños problemas o peculiaridades fisiológicas de los pies para que el confort del calzado sea máximo. Además, proporciona la experiencia de participar en el proceso de creación o desarrollo de un objeto personal y exclusivo. Por otro lado, el montaje del calzado se realiza sobre hormas que han sido modificadas conforme a criterios estéticos y fisiológicos del cliente, una característica que garantiza un nivel de confort extra.

¿Cree que hay un mayor interés por comprar artículos elaborados artesanalmente, es decir, una mayor sensibilidad hacia la compra de un producto más sostenible?
Creo que aumenta la población interesada en la pequeña producción, en productos hechos para durar que además no dejan de lado el diseño. Oficios y formas de producción lentas, controladas, alejadas del consumismo impulsivo y del “usar y tirar”. Son zapatos que se reparan, que reviven con sólo hidratar su piel.

Por otra parte, ¿cabe la posibilidad de personalizar los zapatos en función de lo que demande el cliente?
Por supuesto, los zapatos son personalizados y a medida, por tanto el gusto del cliente es fundamental. En uno de mis últimos encargos se grabó un mástil de guitarra en la suela, ya que la afición del cliente es tocar la guitarra. Me pidió ese detalle y estaba pletórico con el resultado.

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